sábado, 12 de febrero de 2011

HISTORIA LOCAL DE PARAMITO CALIENTE, CARACHE, EDO, TRUJILLO

Por Carlos Candela. Fuente. Amiente de Sistematización SIMÓN RODRIGUEZ
Misión Cultura. Parroquia Panamericana. Municipio Carache.

INTRODUCCIÓN


A partir de la invasión Europea a nuestro continente se inicio el desplazamiento de nuestra identidad, produciendo en nuestra gente un proceso de alienación, al extremo de negar nuestras raíces.
El proceso de transformación y cambios que se ha iniciado en nuestra Venezuela Bolivariana, requiere mirar a nuestro pasado, para de esta manera entender nuestro presente y poder construir un nuestro futuro digno para la posteridad.
La Historia Local como parte del programa de formación en Educación, Mención Desarrollo Cultural persigue el rescate de la memoria histórica de nuestras comunidades.
En esta Historia Local de la comunidad Paramito Caliente nos encontramos con su origen narrado por sus protagonistas; es decir por sus habitantes. Consideramos que no es un proyecto acabado y que éste puede ser mejorado en el tiempo. Para su elaboración se aplico la metodología investigación-acción participativa, teniendo como orientación la Misión Cultura y la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez.



HISTORIA LOCAL LA COMUNIDAD PARAMITO CALIENTE

La comunidad Paramito Caliente está ubicada en la Parroquia Panamericana, Municipio Carache del Estado Trujillo, de la República Bolivariana de Venezuela. Sus límites son: por el Norte, Río Botey y Minas de Sílice; por el Sur, Quebrada de Diego; por el Este, Minas de Sílice y Comunidad La Rivera y por el Oeste, la Comunidad Santa Rosa. Tiene una extensión aproximada de 3Km2, está rodeada de abundante vegetación, tiene como centinelas en su entorno hermosas montañas, por sus extremos Norte-Sur, la naturaleza le ofrece agua fresca, por la parte Este, una montaña de sílice. Presenta una fauna deprimida, posee tierras fértiles, gente jovial dispuesta al cambio y transformación social.

Antes de fundarse la comunidad, esta zona era una extensa sabana que servía de enlace con otros lugares como: Cuicas, Chejendé, La Rivera, El Guereve, Los Chaos.
Paramito Caliente tiene su génesis1 aproximadamente en el año 1920, hace unos 88 años.
Cuentan el señor Juan Soto y la señora Ramona Adames, hija de la señora Juana Adames (fundadora de la comunidad), que su nombre, “Paramito”, se debía a que durante las mañanas era de común abundante neblina, inclusive llovizna, pero que al transcurrir el día la temperatura se incrementaba y el ambiente era muy cálido, lo que daba pie para que el pensamiento Paramiteño se anclara en la realidad que día a día vivía, por lo que la comunidad es bautizada con el nombre de “Paramito” en el año 1939. En esto coinciden los señores Perfilio Montilla, José Maria Mendoza, Toribio Rojas, Cohinta de Velásquez, Teodocia Chávez, Teodocia Fernández, Marcelina Barrientos.
Estos mismos pobladores ya mencionados cuentan que “Paramito” es ligado también a situaciones que Implican riñas, revueltas, entre vecinos y extraños, recordando un trágico suceso en donde muere dos personas (Marcos Hernández, Lencho Godoy) donde la señora Margarita Rojas, procedente de Mérida quien vino a vivir a esta comunidad, un 02 de junio de 1939, manifestando en tono de burla e ignorancia, que sentía un caloron tan asfixiante que parecía agua hirviendo, pues era el sudor que ésta sentía, manifestando así que de llamarse “Paramito Frío” debería llamarse “Paramito Caliente”, para que luego este adjetivo asumiera el punto de honor como el apellido de la joven comunidad. Finalmente estos pobladores afirman que el haberse agregado el adjetivo Caliente al nombre de la comunidad, está relacionado con el cambio de clima que sufrió nuestro ambiente, por lo que pasó de un clima frío y agradable a uno caluroso y muy templado, pero también se argumenta que en nuestro estado Trujillo existen otras comunidades con el mismo nombre -“Paramito”- por lo que agregar el adjetivo “Caliente” le diferenciaba de éstos.
En la memoria de la comunidad quedó guardado el trágico recuerdo de los embates de una Epidemia conocida como “La Peste” o La Fiebre Amarilla, en esta población murieron muchas personas a consecuencia de la mencionada enfermedad. Éstos eran enterrados en fosas comunes en la propia comunidad.
La comunidad de Paramito Caliente, nace como un Fundo Agrícola2, era una extensa sabana, entre sus fundadores los lugareños recuerdan a: Eusebia Fonseca, Eusebia Cañizalez, Juan Bautista Soto, Juana Adames, Alfonso Medina, Meregildo Adames, Emeregildo Valera, Rafael Adames, Hilario Rojas, Alberto Montilla. Pasado algunos años se incorporan a esta comunidad Nicolás Mendoza, Teodocia Fernández, Rafael María Márquez, Ismael Peña. Juana Melí Lomelli, Cohinta Velásquez, Luisa Barrientos, Nicasio Perdomo, Francisca Adames, José María Mendoza, Antilio Peña, José del Carmen Montilla (Checame), José Gregorio Peña, esto por nombrar parte de los que aún permanecen en la memoria de los lugareños de la comunidad.

Paramito Caliente, tiene como vecina a la comunidad Santa Rosa, que fue fundada en fechas similares.
Las características de la zona pudieron haber influido al momento de decidir su ocupación. Son tierras con topografías planas, fuentes de agua cerca, vías de comunicación con la capital del Estado y la República, tierras buenas para la agricultura, cría de ganado y otros animales propios del campo. Tierras firmes para la construcción de infraestructuras sociales, viviendas, otros.
Los pobladores de Paramito Caliente provienen de la comunidad Cuicas, Chejendé, Nariguete, La Rivera, El Güereve, Los Chaos, El Cachicamo, Las Siete Cruces, El Tocuyo, Mucaro Alto (Barquisimeto, edo. Lara). El transporte de la época era el proporcionado por bestias: caballos, burros, machos. Demográficamente, la comunidad fue creciendo por la migración efectuada desde las comunidades señaladas en líneas anteriores. Inicialmente los propios terratenientes del Fundo Paramito Caliente, se encargaban de traer personas, peones dispuestos para el trabajo que le permitiera mantener en producción las tierras; para que luego otras personas, por voluntad propia, se sumaran a la experiencia de probar suerte en estas tierras.

En la actividad agrícola de conuco en los solares de las casas, más tarde en terrenos ocupados a través de invasiones, en donde fundamentalmente cultivaban maíz, yuca, frijoles, caraotas, la ganadería de doble propósito, todo ello con un denominador común, la mayoría de las personas eran jornaleros, eran ciudadanos y ciudadanas sin tierras donde sembrar y sólo poseían su fuerza de trabajo que ofrecían a cambio de algún salario, generalmente muy baja en comparación con los beneficios que le generaba al Terrateniente.
En la década de los 90 se organizó un Comité de Tierra, cuyos líderes fueron: Usino Contreras, Aníbal Barrientos, Aurora Montilla, entre otros, con el cual la comunidad perseguía rescatar los derechos de ocupación equitativa de las tierras para el cultivo de alimentos y construir sus viviendas. Los luchadores lograron esta meta (el Estado les entregó las tierras de manera informal, ya que fue después de unos 8 años que formalizaron la entrega), pero el objetivo general no, fueron sus esperanzas dormidas y frustradas producto de una pésima administración del Estado de entonces. Cuando el órgano encargado de administrar las tierras hace entrega formal de las Cartas Agrarias, ya los campesinos, en su mayoría, habían vendido sus derechos de ocupación a otros, que teniendo mejor situación económica, ansiaban convertirse en pequeños terratenientes, y es que los agricultores no tenían opción, considerando que el Estado no cumplió su promesa de apoyarlos con financiamiento y asistencia técnica.
Las primeras viviendas que se construyeron en la comunidad fueron: Hacienda “La Guarira” de Rafael Márquez, Hacienda “Alto Viento“, de Manuel Guedez, Hacienda la “Merejera”, Antonio Valera. También la casa de la Sra. Eusebia Cañizalez, que estaba ubicada en el lugar que hoy conocemos como “Los Mangos”, así mismo la casa de la señora Eusebia Fonseca, que actualmente se encuentra en el terreno de la familia Armado Benítez hay unas ruinas vivienda de barro.

En la actualidad quedan algunas casas de barro, deshabitadas, como la de la familia Mendoza Adames (José María Mendoza – Chemaría-), ésta tiene más de cincuenta años de haber sido construida. La mayoría de las casas se construían con material de la zona (barro, palma, madera, piedra, caña brava), eran construidas por los propios habitantes de la comunidad, para ello se apoyaban en el “convite” o “cayapa”, el cual es el acto mediante el cual unas personas realizan una actividad orientada a satisfacer una necesidad de una o varias de ellas, en donde el o los beneficiarios garantizan la logística del evento.
Para la década de los 60 se construyeron las primeras veinticinco (25) casas conocidas como “rurales”, son viviendas con 3 habitaciones, sala-comedor, porche, 1 baño, lavadero, cocina. Actualmente estas viviendas están muy deterioradas. Éstas viviendas se lograron a través de un programa social emprendido por el gobierno de entonces, Raúl Leoni.

Posteriormente, en la década de los años 90, se construyeron otras veinticinco (25) viviendas de corte similar a las anteriores, cuyas gestiones se deben a la Luchadora Social Olida Barrientos (Q.E.P.D.), quien gestionó ante el Servicio Autónomo de Vivienda Rural (Savir).

El tercer lote de viviendas construidas, Diez (10) en total, fueron gestionada ante el Savir por el luchador social Aníbal Barrientos; éstas viviendas fueron desmejoradas en sus ambientes, (fueron conocidas como “Cajitas de Fósforo”) ya que solo tienen 2 habitaciones.

En el año 2001 fueron beneficiadas once familias con un modelo de vivienda de estructura antisísmica, metálica, en esta ocasión la vivienda fue mejorada en comparación con las anteriores. Las gestiones para éste logro fueron lideradas por la Ciudadana Concejala del municipio Carache, Nery Daboín.
En el año 2007, a través del Consejo Comunal Creando Conciencia se construyeron 6 nuevas viviendas con ambientes similares a las últimas.

La comunidad y la Escuela.
Los habitantes de Paramito Caliente, en los primeros años, para recibir educación y conocer las primeras letras, debieron acudir a la comunidad Santa Rosa, allí funcionó la primera Escuela más cercana a la comunidad, aproximadamente a 1Km. Posteriormente la Escuela funcionó en varios lugares, cada día más cerca. Ésta fue trasladada hasta una Casa conocida como “La Casa Amarilla”, su primera maestra fue Ana Victoria Telles de Núñez, ya que ella impartía enseñanza en el sector La Ribera, tiempo después pide cambio para esta localidad en el año 1963. La maestra Ana Victoria Telles de Núñez La escuela también funcionó en la casa de la Sra. Modesta Marín y su compañera de trabajo era la Sra. Lorenza de Duran.

Finalmente el Estado le otorga su sede formal, aproximadamente desde el año 1970, teniendo como base el terreno donado por el Sr. Miguel A. Velásquez. Para el 1996, el Director de la escuela era el maestro Luís Viera. Posteriormente para el año 1992, con el esfuerzo de Docentes y la Asociación Civil se logra construcción de cuatro aulas. En 1999, la escuela pasó a ser escuela bolivariana, esto significó para la Escuela mejoras en su infraestructura y a nivel administrativo, oportunidad de ingreso a otros profesionales de la educación, así como alimentación permanente para los estudiantes, entre otros. En el 2000, se construyó la cocina y sala sanitaria. Para el año 2001, se logra el convenio FEDE-Alcaldía de Carache y se construye el Salón de Educación Inicial. Actualmente la escuela tiene una matricula de 127 niños y niñas (62 hembras y 65 varones). El cuerpo de docentes está conformado por: 13 docentes en diferentes ambientes y áreas. Cuenta con 04 personas que cumplen con el servicio de apoyo ambiental.


LAS MISIONES EDUCATIVAS.
En nuestra comunidad, los ciudadanos que por diferentes razones no habían podido ingresar a la escuela o vieron truncados sus sueños de seguir sus estudios, encontraron solución a su situación educativa cuando la revolución bolivariana, impulsada por el presidente Chávez desde el año 1999 y luego de recibir un sacudón muy peligroso (año 2002-2003) cuando estuvo en riesgo la esperanza del pueblo y la democracia protagónica, mediante el golpe de Estado y paro económico practicado por la oligarquía criolla y apoyada por los Estados Unidos para apoderarse de la mayor reserva de hidrocarburos del mundo que está en nuestro territorio, en este sentido se activaron Las Misiones Revolucionarias para atender el alto nivel de exclusión social, entre estas las Misiones Educativas: La Misión Robinsón I-II, para atender a los ciudadanos y ciudadanas que no conocían las primeras letras o estaban muy deficientes en éstas. Esta misión ha graduado hasta la fecha 36 compatriotas, con esta Misión se logró que nuestro país fuera declarado por la Organización para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Territorio Libre de Analfabetismo el 28 de octubre de 2005; La Misión Ribas, por su parte se fundó como una necesidad del pueblo para continuar sus estudios de educación básica y así poder obtener su titulo de bachiller; en la comunidad se han graduado hasta la fecha 15 vencedores.
La Misión Sucre permitió a todos quienes se graduaron en la Misión Ribas o se encontraban excluidos del sistema educativo, poder continuar sus estudios profesionales en diferentes programas de formación necesarios para apuntalar el desarrollo integral del país, bajo el concepto del Desarrollo Endógeno. En la actualidad nuestra comunidad tiene en la nómina de esta misión a varios Triunfadores que pronto se graduarán y con la preparación obtenida podrán realizar grandes aportes para avanzar en la construcción y refundación comunal y por ende del país.
La Misión Cultura, es otra Misión cuyo objetivo fundamental es el rescate de la Memoria Histórica del País, la Identidad y los Valores Comunales; que han servido como elementos para la fundación y consolidación de la comunidad. En este caso Paramito Caliente resultó privilegiado, ya que actualmente tiene en el Ambiente de Sistematización de esta Misión a 10 ciudadanos y ciudadanas, que pronto egresarán como Activadores(as) Culturales con el Titulo de Licenciados en Educación, mención Desarrollo Cultural.

Los Servicios públicos.
Agua
El servicio de agua en la comunidad, inicialmente, fue solventado con la toma directa del río Botey y la Quebrada de Diego. Las mujeres (en su mayoría) traían el agua en tobos, otros en burros o caballos.

Posteriormente el Estado construyó un sistema de distribución que se conectaba al acueducto de Torococo.
Sin explicación alguna, en opinión de los habitantes de la comunidad, el servicio del agua que suministraba el acueducto citado, fue eliminada lo que trajo como consecuencia serios problemas a las familias.
En este caso los luchadores sociales del momento: Candelario Segovia, Margarita Valera, Toribio Rojas, Maria de Rojas, realizaron las gestiones necesarias, para que finalmente la gobernación donara el material para construir un pequeño acueducto de 30 mil Lt., construido con mano de obra voluntaria de la comunidad, el cual se surtía de una naciente ubicada a 2km, aproximadamente del lugar. (Actualmente sigue siendo un fiel surtidor de agua a la comunidad)

La improvisación en la planificación y ejecución del proyecto no generó los resultados esperados por la comunidad, ya que la cantidad de agua era insuficiente para la demanda comunal, lo que generó un constante corte y racionamiento del agua. El problema, con el paso del tiempo empeoró, producto del deterioro de la tubería galvanizada.

En el año 2004, con recursos FIDES y administrados por la Gobernación del estado Trujillo, la Asociación Civil “Paramito Caliente”, después de larga insistencia y perseverancia logra la aprobación del Proyecto “Reparación y Mejoras al Acueducto Rural de Paramito Caliente”, 1ra. Etapa, que incluyó la reparación y mejoras desde el Dique toma hasta la construcción de un tanque de almacenamiento de agua de 200 mil Lt.; para octubre de 2007, el Consejo Comunal “Creando Conciencia”, logró para la comunidad, a través del FIDES y administrado por la Gobernación del estado Trujillo, la culminación del Acueducto Comunal, en lo relacionado a la tubería de distribución en toda la comunidad.

Paramito Caliente, a través de la a Asociación Civil del mismo nombre, antes citada, logró en el año 2001, la aprobación recursos solicitados ante el FIDES y administrado por la Alcaldía del municipio Carache, presidida para entonces, por el ciudadano Miguel Rincón. Con estos recursos se construyó 1km. de red para agua servidas; pero por falta de planificación por parte del órgano ejecutor y el Estado Nacional la obra se quedó en una buena intensión para que finalmente pereciera y los recursos invertidos fueron sepultados sin esperanzas de satisfacción alguna para la comunidad. Solo la contratista y demás involucrados recibieron los beneficios económicos del caso, la comunidad continuó con sus males. En la actualidad se realizan gestiones por lograr este objetivo.



Atención médica.
La comunidad Paramito Caliente atendía sus necesidades de salud en un pequeño ambulatorio en el año 1960, donde las familias acudían a la Comunidad de San Felipe para sus consultas médicas y vacunación.
Luego funciona en una pequeña vivienda propiedad del Sr. Porfirio Montilla, quien solidariamente la presta. Siendo la primera enfermera la señora Teodolinda Gudiño, adscrita al Distrito Sanitario Trujillo en el año 1975, procedente del Municipio Pampan de la Parroquia Flor de Patria. Posteriormente el ambulatorio fue trasladado a casa del Sr. Pedro Peña en el año 1979 y finalmente el Estado construye la sede actual en un lote de terreno donado por la familia Rojas Colmenares en el año 1986, la infraestructura corresponde, según estimaciones técnicas del órgano contralor de la salud del Estado, a un Ambulatorio Tipo II, éste cuenta con un enfermero y una aseadora. El servicio de atención médica comunal es de lunes a viernes.


La comunidad conoció una nueva forma de ser atendido en sus necesidades de salud, cuando la Revolución Bolivariana, en Abril de 2003 pone en marcha La Misión Barrio Adentro. Esta Misión fue recibida con mucho fervor en la comunidad. Los médicos comisionados para emprender esta Misión fueron y son de la Patria del Apóstol de la Revolución Cubana, José Martí. Los hermanos médicos-cubanos fueron Alfredo y Julio. Estos médicos acompañados por el luchador social Víctor Godoy, recorrieron toda la comunidad y realizaron el diagnostico en salud, lo que permitió atender eficientemente las necesidades en salud de las diferentes familias. La medicina practicada por la Misión Barrio Adentro es fundamentalmente Preventiva, es decir estos médicos al practicar la consulta, también informan y dan orientaciones a los pacientes y sus acompañantes en relación a la salud preventiva.

Electrificación
Cuenta el señor Adrián Padilla que para el año 1920 la comunidad no contaba con este servicio, ya que se alumbran con lámparas de querosén, llamados “mechurrios”, al transcurrir del tiempo para el año 1978, miembros de esta comunidad conocidos como: Silvestre Méndez (Q.E.P.D.), Candelaria Segovia, Olida Barrientos (QEPD) y Toribio Rojas, entre otros, después constantes luchas, logran que el Estado ejecute el proyecto de electrificación de la comunidad, lo que permitió a la ciudadanía mejorar su calidad de vida.

Asfaltado
Para mediados de la década de los 90, aproximadamente, luego de férrea lucha, el cual incluyó el secuestro de máquinas y equipos de una Contratista, propiedad del Sr. Urbano, a fin de presionar; lográndose solo el asfaltado (de muy baja calidad) de la vía principal.

En lo cultural
Paramito Caliente es una comunidad alegre, desde sus inicios era común las fiestas, las mismas eran amenizadas con música de joropo con cuatro y maracas, para que luego se sumara al repertorio las rancheras que reproducían en aparatos conocidos como “Pitcot ó Tocadisco”, eran los discos de acetato. Estas fiestas eran hasta el amanecer, algunas veces duraban hasta tres días. En estas fiestas no se permitía a los niños y niñas bailar con los adultos, sólo se permitía una breve oportunidad para que entre ellos bailaran y, ya, no más.
Los habitantes de Paramito Caliente, en su mayoría, gustan mucho de las peleas de gallo, carreras de caballos, burros, pollo enterrado, carreras de cinta. En el mes de diciembre se acostumbraba celebrar la parranda de aguinaldos navideños (Adriano Padilla, Eligio Padilla, José Gregorio Benítez, José María Mendoza y Porfirio Montilla, entre otros), donde se pedían aguinaldos, era una costumbre sana y que agradaba a todos. En la actualidad, con ligeras excepciones, no se realizan estas actividades.

Los Juegos Tradicionales
Los niños y niñas acostumbraban jugar “El escondido”, “La Sortija”, ”El Caimán”, ”La Gallinita Ciega”, ”Trompo”, “Papagayo”, entre otros. “El Loco Paralizado” y ”El Caimán”, son juegos similares, solo que el segundo se juega en el agua; consiste en tocar al jugador, al ocurrir esto, es considerado capturado, por lo que debe esperar que sus compañeros lo liberen. En todo caso consiste fundamentalmente en neutralizar a todos los jugadores. “La Sortija”, consistía en entregar la sortija a alguno de los jugadores y uno de ellos, seleccionado previamente, debe adivinar quien la tiene, de no acertar es castigado con una penitencia. Los adultos se recreaban jugando Bolo de Tierra, Pelota de Mano, otros.
Religioso
Las familias de Paramito Caliente, son, en su mayoría Católicos. En este sentido acostumbran “ponerle el agua a sus recién nacidos”, esto con la finalidad de que Dios y la Virgen los proteja de malos espíritus, especialmente del Diablo. Posteriormente son presentados (los niños y niñas) ante la iglesia católica para que el Sacerdote de turno lo bautice. “La postura del agua” tiene en la memoria del pueblo al que podrían llamar “el padrino del Paramito Caliente”, el Sr. Eligio Padilla, pues Él se encargaba de ponerle el agua a cuanto niño o niña nacía en la comunidad.
En la comunidad se realiza cada año la Primera Comunión; ésta actividad se inició en el año 1971 hasta la presente fecha, y es dirigida por la señora Maria Auxiliadora de Rojas, el cual prepara a los niños y niñas de la localidad para esta actividad cristiana.

La comunidad acostumbra celebrar Las Fiestas Patronales en honor a La Cruz de Mayo, su primera reina fue la ciudadana Yolanda Barrientos.

También hay gran simpatía por los
Velorios de San Benito y San Isidro.

En Semana Santa se realiza “El Víacrucis Viviente”.

Preparatoria para la crucifixión. María atendiendo y llorando la muerte de Jesús.

Una de las actividades muy querida y sentida en la comunidad es La Búsqueda del Niño Jesús, el cual a continuación se presenta un breve relato de la misma. Habiéndose extraviado el Niño Jesús (relato bíblico), María y José, sus padres, unidos a los Tres Reyes Magos (Melchor, Baltasar y Gaspar), las Pastoras y comunidad en general, recorrían todo la comunidad, entonando hermosos cantos con versos alusivos a la actividad (Teatro de Calle). Una vez encontrado el Niño, éste es entregado a sus padres, y los Reyes Magos hacen regalos al menor. Las Pastoras, a través de los cantos, recuerdan a los padres del niño, que deben ser más cuidadosos. Esta costumbre en la actualidad no se celebra, los pobladores y seguidores de la misma argumentan que las relaciones de convivencia en la comunidad han desmejorado (pérdida de valores) a tal nivel que hacen imposible dar cumplimiento a estas actividades.

Mitos y Leyendas
Cuenta el Señor Juan Bautista Soto que en esta comunidad, como cualquier otra de esta época, existían leyendas. Por ejemplo en Semana Santa era común oír “La Llorona”, ”el silbón“,”el hachero“ y los duendes, ya que estas tierras eran vírgenes y los habitantes la respetaban como tal. También los habitantes de esta comunidad durante la “Semana Mayor” evitaban bañarse en los ríos, pues heredaron de sus antepasados recientes que de hacerlo se convertirían en peces, cuenta que el Jueves y Viernes Santo, algunas personas lo utilizaban para extraer botijas provenientes de aquella época donde enterraban la plata blanca y las morocotas, estos se trasladaban a los sitios que ellos creían que estaba enterrada o seguían luces relucientes.

La Sabiduría Popular
En nuestra comunidad, anteriormente, las familias acostumbraban a realizar, entre otros, curas caceras, tales como: los partos eran atendidos por las comadronas, así denominadas por los ciudadanos de entonces, entre las cuales se recuerdan a las señoras Juana Barrientos y Petronila Carrasco. Como también existían las llamadas “sobadoras y sobadores”, quienes prestaban atención a las personas que sufrían algún estiramiento muscular u otros.
La señora Maria de Rojas nos cuenta que para atender los ataques del asma se prepara la siguiente formula: Miel de abeja, aceite de oliva, aceite de recino, aceite de almendra y aceite comestible. También utilizaban la sangre de rabipelado y un ave conocido en la comunidad como el “umis”.
La señora Cohienta Velásquez cuenta que para atacar las crisis de parásitos utilizaban el cambur guineo con hierbabuena.
La señora Ramona Adames cuenta que para un dolor de oído se calienta en el budare las hojas de orégano orejón.
a señora Francisca Ruiz, nos informa que la sábila la utilizaban para: limpiezas estomacales, aliviar ataques de asma, entre otros.

Producción de alimentos.
Las familias Paramiteña acostumbraba criar gallinas, patos, palomas caseras, cerdos, chivos, ovejas, entre otros; también era común que en cada familia existiera un espacio, llamado “Solar”, “Chagua” o el mejor conocido, “Conuco”; en donde cultivaban yuca, maíz, auyama, frijoles, caraotas, además de otros rubros. Con esta producción, aunque de muy baja escala, podían satisfacer sus necesidades básicas de algunos alimentos. Hoy es común ver los Solares con elevada maleza y en desuso. Por otra parte, con el apoyo del Consejo Comunal, se han emprendido unidades de producción de gallinas ponedoras y cerdos, ya dejando de lado la producción artesanal, ya que cuentan con el apoyo técnico del Estado, a través del Ciara.

El trabajo Artesanal
Las ciudadanas y ciudadanos de Paramito Caliente aprendieron a trabajar y aprovechar el recurso de la Arcilla, con el cual se hacen placas, tinajas, jarrones, recuerdos alusivos a diferentes eventos. También se hacen trabajos con el vetiver obteniendo productos como sombreros, carteleras, recuerdos, otros. También se fabrican muñecas y muñecos de trapos, lencerías.

En la comunidad se pueden encontrar emprendedores en herrería, corte y costura, albañilería y construcción de infraestructuras básicas.
En el lenguaje de los primeros habitantes de Paramito Caliente, era común oír palabras como “Vos”, “Vos si soi….”, “vos sabeis”, “vusted”, “Taita”, “mi papa”, “mi mama”, “Yo lo vide”.

ORGANIZACIÓN POPULAR
Inicialmente, la comunidad contaba con un Jefe de Caserío. Quienes ostentaron este cargo fueron: Toribio Rojas y Adriano Padilla.
Más adelante la comunidad, aproximadamente, desde los años 60, los lugareños recuerdan como luchadores sociales a: Rigoberto Delgado, Candelario Segovia, Olida Barrientos, Toribio Rojas, José de las Rosas Colmenares (Chelarrosa), Margarita Valera, Ricardo Palma, Aníbal Barrientos, Adriano Padilla, José María Mendoza (Chemaría), entre otros. Estos luchadores sociales se organizaron en una institución de nombre Asociación de Vecinos “Paramito Caliente”, otros en una Asociación Civil u ONG “Paramito Caliente”. Entre sus logros, la comunidad reconoce lo siguiente: la electrificación de la comunidad (1978), el acueducto rural y sus mejoras, la capilla (2002), construcción y ampliación de la escuela, asfaltado de la vía principal (1995). Más recientemente, con el arribo al Poder del Pueblo Bolivariano, a través del Presidente Chávez, éste impulsó la Democracia Protagónica, apoyándose en el nuevo texto constitucional, aprobado por la mayoría de los Venezolanos, mediante referéndum popular el 15/12/1999, y creó los Consejos Comunales, de esta manera nace el Consejo Comunal Creando Conciencia, a través de una Asamblea Popular, celebrada el día 15/07/2006. El Consejo Comunal es una estructura organizacional horizontal para la Democracia Directa.
Fundadores del Consejo Comunal Creando Conciencia.
Apellidos y Nombres C.I. Cargo-Órgano.
Órgano Financiero
01 Lomelli Yusmari 13.206.614 Vocera de Administración.
02 Lomelli Yulimar 13.206.776 Vocera de Finanzas.
03 Janeth Terán 11.617.487 Vocera de Secretaría.
04 Godoy Raitza 12.261.691 Vocera de Contraloría.
05 Candela Carlos 11.128.201 Vocero de educación.
Órgano Contralor
06 Padilla Adriano 12.721.570 Contraloría
07 Mendoza Neris 6.216.334 Contraloría
08 Godoy Víctor 3.521.055 Contraloría
09 Godoy Carlos. 16.653.713 Contraloría
10 Fernández Deixi 18.734.957 Contraloría
Órgano Ejecutivo
11 Colmenares Arturo 14.982.258 Comité de deporte
12 Chávez Yaneth 13.926.832 Comité de educación.
13 Delgado Zenaida 5.348.066 Comité de Salud.
14 Velásquez Crisálida 8.717.407 Comité de Vivienda
15 Peña José 9.007.376 Comité de Tierra Urbano.
16 Juana Rojas 10.313.354 Comité de Cultura.
17 Benita Mendoza 6.036.392 Comité Negra Hipólita.

La participación comunal es buena.

En los últimos siete años, el protagonismo comunal se ha incrementado, considerando que el nuevo Estado ha creado nuevos instrumentos que facilitan la participación ciudadana, en este orden de ideas, la figura del Consejo Comunal rompe con los viejos esquemas de organización de base conocidos en nuestro país. Ésta es la primera estructura organizacional y de planificación del Estado que permite el abordaje directo (sin intermediación de alcaldías y gobernaciones, menos del ejecutivo nacional) de las necesidades comunitarias, a través de diagnósticos realizados por la propia gente que hace vida en la comunidad, para luego tomar las decisiones pertinentes que concluirán con la formulación de un plan único de trabajo, al cual se le asignará un presupuesto que será ejecutado con el control y vigilancia de la propia comunidad y a través de uno de los tres órganos que conforman el Consejo Comunal, La Contraloría Social.
Las relaciones interpersonales son buenas, en los momentos de apremio las familias se ayudan incondicionalmente. Paramito Caliente, es una comunidad semejante a sus vecinas, padecen y viven situaciones similares (espirituales, políticas, sociales, culturales y económicas).
La comunidad deportiva tiene a su disposición una cancha deportiva de usos múltiples, que fue construida (2006) con recursos FIDES, administrado por la Alcaldía de Carache, el proyecto fue ejecutado en el año 2006, luego de una lucha aproximada de 20 años.

Actualmente la comunidad cuenta con una infraestructura pública que requiere mejoras, entre estas se encuentran: acueducto, escuela, el sistema eléctrico, la capilla, un ambulatorio, tipo II, una cancha deportiva de usos múltiples. La comunidad requiere la construcción de la red de aguas servidas, construir una planta de tratamiento para garantizar la salubridad del agua. Se requiere asfaltar todas las vías de penetración hasta el poblado y por ende todas las calles del mismo, construir viviendas principales para las diferentes familias que la requieran. También rehabilitación de viviendas. La reparación, mejoras y dotación de un campo deportivo de usos múltiples (béisbol, sotbol, futbol, kikimbol, papagayos, actividades deportivas varias).

Es necesaria la construcción de una infraestructura en donde funcionen los diferentes órganos del Consejo Comunal, una biblioteca – hemeroteca, radio comunitaria, salón de usos múltiples, un auditórium y cualquier otra institución que emerja para el bien colectivo, producto de la dinámica presente en el concierto de la democracia participativa y protagónica, rumbo a la consolidación del poder popular.
El desempleo en la comunidad es elevado, por lo que se requiere impulsar nuevas fuentes de puestos de trabajo que pudiera tener como aliado la figura cooperativa, asociaciones civiles de producción, unidades de producción social o empresas de producción social cuya estructura sea de corte socialista-liberadora, de corte avanzado y progresista. Las minas de sílice ubicadas en la parte Este de la comunidad son un potencial a considerar a la hora de planificar el Desarrollo Comunal, todo ello enmarcado en el Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2007-2013. También la comunidad cuenta con tierras fértiles que pueden ser base para la planificación de cultivos de hortalizas y otros vegetales que permitirían ofrecer a las familias de Paramito Caliente alimentos frescos y de primera calidad, además de los excedentes que pudieran generarse serían ofrecidos a las comunidades vecinas, haciendo realidad la ética socialista bolivariana y revolucionaria con valores de solidaridad, responsabilidad, corresponsabilidad, cooperación, equidad e igualdad, entre otros.
Según el censo de 2006, Paramito Caliente tiene 618 habitantes, de los cuales un 58% es del sexo femenino y un 42% es masculino.
Los habitantes de Paramito Caliente, en términos generales, son optimistas y consideran que la comunidad en corto tiempo, ahora con la Democracia Participativa y Protagónica, logrará desarrollarse integralmente.




Activadores:
Raitza Godoy
Yusmari Lomelli
Yuleima Lomelli
Juana Rojas
Yolvis Rojas
Carlos Candela


BIBLIOGRAFÍA

Biblioteca Nacional (2007). Manual de Historia Local. Caracas:

Registro inmobiliario de los Municipios autónomos de Carache, Candelaria y José Felipe Márquez Cañizalez. (1920).

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